APULIA | ESPLÉNDIDO

APULIA
LUCÍA FERRER

COMPARTIR:

El ‘tacón’ de Italia no decepciona a quien lo visita; está formado por anchas llanuras, onduladas colinas y una accidentada costa frente al Adriático y el Jónico, donde se dispersan poblaciones con un valioso patrimonio artístico.

Puglia –en italiano– da nombre a los antiguos territorios de Mesapia, habitada por los salentinos, que fueron conquistados por Roma alrededor de 273 a.C. Hoy es la región más oriental de Italia, separada de Albania por sólo 80 kilómetros de mar.

Lecce es conocida como ‘la Florencia del sur’ por su riqueza monumental formada principalmente por edificios de estilo ‘barocco leccese’. La Basilica di Santa Croce, la Catedral de Santa María y el conjunto arquitectónico de su plaza, la iglesia de San Mateo tienen suficiente interés para justificar el viaje. Galatina es una pequeña población medieval que sobresale también por sus formidables edificaciones románicas y barrocas, entre las que destaca la catedral de Santa Caterina d’Alessandria, considerada “la Asís del sur” por los frescos del Quattrocento que recubren sus paredes. Otranto fue un importante puerto para la Corona de Aragón. En 1480, fue conquistada por los otomanos que forzaron a su población a renegar de la fe cristiana. 813 de ellos se negaron y fueron asesinados. Son los famosos Beatos mártires de Otranto, canonizados el 6 de julio de 2007 por Benedicto XVI. El impresionante centro histórico de Ostuni, llamado la ‘città bianca’, se alza sobre una colina fortificada muy próxima al mar Adriático. Bari es, tras Nápoles, la segunda ciudad más importante del Mezzogiorno italiano. La mayor parte de los tesoros de Bari se encuentran en su centro histórico, en la ‘città vecchia’: la basílica del siglo XII dedicada a San Nicolás, el patrón de la ciudad, la catedral de San Sabino. Y a sólo 60 kilómetros de Bari, se encuentra una de las poblaciones más peculiares de la región: Alberobello, famosa por los llamados ‘trullos’. En el siglo XV, siendo un pequeño feudo bajo el dominio de los Acquaviva –los condes de Conversano–, se acercaron a esta área numerosos campesinos con el deseo de cosechar sus tierras. Los condes les autorizaron a construir casas sin cemento, para que pudieran ser derruidas en caso de inspección regia. Con esa limitación, levantaron los ‘trulli’ en forma redonda y los decoraron con un pináculo con simbología religiosa. El extremo meridional del tacón italiano finaliza ante el mar con un promontorio sobre el que se encuentra Santa María de Leuca. Desde la basílica santuario de Santa Maria de Finibus Terrae se disfruta de unas vistas espectaculares al mar Adriático y el Jónico.

Para visitar todas estas joyas de la región Italiana, lo mejor es fijar la base en Borgo Egnazia, un espectacular hotel situado junto al mar y a la antigua ciudad mesápica de Egnatia, próxima a Monopoli. Se construyó en piedra inspirándose en la arquitectura de la región dividiéndolo en tres áreas: La Corte, con 63 suites, el Borgo de 92 suites y las 24 villas, cada una con su piscina privada. Borgo Egnazia cuenta con un formidable Spa, tres piscinas exteriores y una cubriera, tres pistas de tenis, tres clubes de playa, cuatro restaurantes y San Domenico Golf, un campo de 18 junto al mar.

Más información en borgoegnazia.com