LA CAMISA PERFECTA | ESPLÉNDIDO

LA CAMISA PERFECTA
CLAUDIO VAUBAN

COMPARTIR:

El cuidado meticuloso de su estética exterior y de su comodidad interior son los dos elementos que definen esencialmente la calidad en confección de una camisa. Algunos detalles identifican una camisa bien elaborada.

Los detalles en las costuras, puños, cuellos, ojales o abotonaduras muestran la intención y el arte de una camisa. Sintéticamente, las virtudes que debe tener han de pretender –por un lado– la perfección estética (en sus hechuras, sus tejidos o su arquitectura) y –por otro– el máximo confort de quien la viste, así como su durabilidad.

Jermyn Street ha sido considerado durante mucho tiempo la meca de la alta camisería. No obstante, con alguna excepción –como la de Turnbull & Asser– lo que esta calle londinense ofrece mayoritariamente hoy son camisas ready to wear confeccionadas en China. Nápoles fue, gracias a Borrelli, otro gran foco prestigioso en la confección camisera. La tradición de la familia Borrelli, cuyo negocio quebró, puede encontrarse ahora en manos de Kiton y de su taller de camisas, dirigido precisamente por un nieto de Anna Borrelli. En el corazón de París, en la Place Vendôme, se encuentra Charvet que, fundada en 1838, presume de ser la primera tienda de camisas del mundo. En España, las camiserías de mayor maestría han sido, tradicionalmente, Bel en Barcelona y Burgos en Madrid.

No hay camisa comparable a la hecha a medida, que se adaptará a todos los puntos claves del torso, espalda y brazos de su propietario. Requiere un mínimo de diez medidas de distintas partes del cuerpo, para asegurar el corte perfecto y adaptado. La selección de la materia prima es esencial; un buen tejido de algodón egipcio y unos botones de nácar natural pueden ser el primer paso para obtener una camisa espléndida. Los patrones son la base que permitirá construir una camisa en la que los dibujos casen entre sí. Las mejores camiserías se imponen estándares muy estrictos con una construcción en la que el dibujo de todas las piezas debe encajar a la perfección (incluido, por ejemplo el revés del cuello).

La elaboración de determinados procesos a mano permite conseguir una calidad de la prenda imposible de lograr con una máquina de coser. No obstante, ésta es idónea para algunos procesos, como por ejemplo los pespuntes del cuello. Las mejores casas ejecutan más de una veintena de operaciones artesanalmente a mano.

El cuello es el elemento más visible de la camisa. La elección de un tipo u otro modifica la percepción de la propia fisionomía alargando o acortando aparentemente el cuello de quien lo lleva, según el caso, o estrechando o redondeando su cara. Los cuellos se distinguen por su tamaño, altura, orientación y espacio entre ambos lados.

Es importante que el largo de las mangas no vaya más allá de la muñeca; para que sea elegante debe permitir que los puños sobresalgan poco más de un centímetro debajo la chaqueta.