LA SUPERSONERÍA | ESPLÉNDIDO

LA SUPERSONERÍA
CLAUDIO VAUBAN

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Por sus innovaciones técnicas, algunos relojes escriben capítulos en la historia de la relojería. Con la investigación de las propiedades físicas del sonido, Audemars Piguet ha revolucionado los conceptos tradicionales de un repetición de minutos.

El pasado año la manufactura de Le Brassus dio a conocer el reloj concepto RD#1. En esa ocasión, la presentación de Audemars Piguet venía acompañada de escasa información sobre el funcionamiento del nuevo repetición de minutos que sorprendió por la potencia y calidad de su sonido. Ha bastado un año para que ese prototipo –con pequeñas modificaciones mecánicas y estéticas– se convirtiera en un reloj real en producción, del que ahora sí –con todas las patentes registradas– se ha dado a conocer en todos sus detalles. La nueva Supersonneria de Audemars Piguet –con repetición de minutos sobre dos timbres, tourbillon, cronógrafo con segundero central y contador de 30 minutos en su caja de titanio de 44 mm– es hoy la protagonista de las presentaciones que la marca está realizando en todo el mundo. Así, en el lounge diseñado para la reciente edición de Art Basel Hong Kong por el artista chileno afincado en Nueva York Sebastián Errázuriz se incluyó una sala con acondicionamiento acústico para que los visitantes pudieran comprobar la excepcional potencia y la formidable calidad del nuevo repetición de minutos, inspirada en los inviernos nevados de la Vallée de Joux.

Para lograr esta proeza mecánica, Audemars Piguet puso a investigar juntos a maestros relojeros, ingenieros y luthiers. El resultado se ha concretado en tres patentes en las que se basa esta sonora revolución. Por un lado, se ha separado en el movimiento la gestión de la parte técnica (hora, minutos, tourbillon, cronógrafo, etc) y la parte acústica y el mecanismo de sonería ha sido fijado sobre una caja de resonancia, que –como en un violín o una guitarra– permite amplificar la frecuencia y transmitirlo con mayor volumen. Es tan potente el sonido así obtenido, que transmitía también las vibraciones del regulador. Para solucionarlo y conseguir el sonido más limpio de la sonería se ha rediseñado un ancora flexible que funciona como un amortiguador: cada protuberancia es absorbida por el muelle, neutralizando el ruido. La manufactura quiso estudiar los parámetros científicos en los que se ha basado la tradición relojera en la calidad del sonido para desarrollar un método de ajuste de los timbres capaz de obtener el sonido preciso, la nota justa, la longitud, el intervalo entre las dos notas.

Además de algunas diferencias estéticas –como la nueva combinación cromática y una esqueletización superior de la esfera con la que se muestra mejor el movimiento–, en la nueva Supersoneria se ha incorporado un mecanismo para proteger el ajuste de hora cuando está activada la sonería y una reducción del silencio que se produce en los repetición de minutos entre las señales de las horas y los minutos cuando no hay cuartos. Con estos cambios y novedades, se ha iniciado la producción en serie de la revolucionaria Supersonería de Audemars Piguet. Obviamente, se trata de una edición en serie limitada, aunque no se trata de una prelimitación comercial, sino de la lógica restricción del número a unos pocos ejemplares al año, por las exigencias técnicas que una pieza excepcional como ésta requiere.

Más información en audemarspiguet.com