OMBRELLI MAGLIA | ESPLÉNDIDO

OMBRELLI MAGLIA
CLAUDIO VAUBAN

COMPARTIR:

Es una suerte que, en estos tiempos que corren, en los que desaparecen tantos oficios artesanos, exista un taller como el que regenta la familia Maglia en Milán, en el que cada paraguas que se produce es toda una obra de arte.

Que nuestra sociedad haya convertido el paraguas en una pieza de usar y tirar es indudablemente un mal síntoma. Durante siglos, en Europa –y mucho antes en China y hasta en el Antiguo Egipto, en sus orígenes–, el paraguas y el parasol había sido un valioso objeto distintivo.

Ciertamente, mucho han cambiado las cosas desde 1854, cuando Francesco Maglia, un joven de 18 años fundó un pequeño taller en Verolanuova (Brescia). 22 años más tarde su firma se instalaría en Milán, en Corso Genova 7. Ahí permaneció durante 127 años, hasta que, en 2003, trasladó su sede al número 194 de Via Ripamonti, también en la capital lombarda, donde se mantiene actualmente.

El prestigio mundial de esta casa –que vende sus paraguas a las mejores butiques del Reino Unido, Estados Unidos y Japón y a exigentes conossieurs de todo el mundo– es el que la mantiene viva, convertida hoy en un referente único del sector.

Dos tradiciones se han ido sucediendo en la familia Maglia: por un lado, la transmisión fiel, generación a generación, del arte y de la técnica del diseño y la construcción de los mejores paraguas y, por otro, el hábito de llamar Francesco al hijo primogenito. En las últimas décadas, los hermanos Francesco y Giorgio Maglia han estado al frente del negocio, y continúan hoy al frente de él. Pero es ahora Francesco Maglia –hijo del segundo y la sexta generación de esta saga– quien garantiza la continuidad del saber hacer artesanal de la casa.

Los paraguas de Ombrelli Maglia se elaboran a mano, uno a uno, sin que exista una producción en serie. Es este proceso artesanal, en el que siguen un exigente proceso de control de calidad, el que les permite ofrecer un auténtico servicio a medida, con surtido casi infinito de alternativas y combinaciones: paraguas de 8 o de 10 varillas en diferentes medidas (desde 52 a 75 cm) y distintos materiales del bastón (bambú, ratán, castaño, fresno, cerezo, nogal, etc) o de la empuñadura (de cuerno natural, forrado en piel, de plata o de maderas nobles). Ofrecen paraguas masculinos y femeninos, plegables, desmontables, clásicos y rústicos (auqnue es particularmente atractivo el paraguas construido a partir de un único tallo de madera, que muestra su corteza a lo largo de su caña, y que vesten con telas en originales combinaciones cromáticas).

Sea cual sea el diseño elegido, al final, todos los detalles del paraguas darán fe del buen trabajo artesanal del taller, desde el clavado de las pestañas, a la fijación de los rayos, el cosido de las varillas o la terminación de la contera. Para los amantes de la elegancia y el savoir faire, Ombrelli Maglia es una visita obligada en cualquier viaje a la capital lombarda.

Más información en ombrellimaglia.eu