RUDOLF SCHEER | ESPLÉNDIDO

RUDOLF SCHEER
CLAUDIO VAUBAN

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Desde hace siete generaciones la familia Scheer crea en Viena pequeñas obras de arte a la medida de cada pie de su ilustre clientela, entre la que se encuentran emperadores, príncipes, políticos y personalidades de fama mundial.

Con grandes conocimientos técnicos de la elaboración de un zapato y de ortopedia, los Scheer se aseguran de que cada par de botas o zapatos sea de una manufactura impecable y de que, a su vez, se adapte por completo a las necesidades físicas del pie. Un máximo de 300 pares anuales de zapatos a medida salen de su taller en la planta alta del imponente edificio de la Bräunerstrasse que aloja su preciosa tienda-taller, en la que el tiempo parece no haber discurrido y el sigilo, la discreción y la elegancia callada se hacen dueños del lugar.

Los Scheer han sabido convertir su marca en sinónimo de perfección: desde 1816, generación tras generación, han manufacturado botas y zapatos con extraordinarios estándares de calidad, tanto por su belleza como por su nivel técnico y anatómico. Exigencia estética sin concesiones, innovación y preocupación por el confort y la salud, y la obsesión por la calidad forman parte de la filosofía empresarial del taller de fabricación de calzado desde su inicio.

En 1878 fueron nombrados proveedores y zapateros imperiales, para el Imperio austro-húngaro, y contaron entre clientes con el emperador Francisco José de Austria, el marido de Sissi, o el káiser Guillermo de Alemania. En la segunda mitad del siglo xx, bajo la dirección de Carl Ferdinand Scheer, se profundizó en el estudio de anatomía y del impacto del calzado en la salud, completando de manera aún más técnica –prácticamente médica– el proceso de elaboración de cada ejemplar. Hoy es Markus Scheer quien dirige el negocio. Tras realizar sus estudios en zapatería y medicina, sigue poniendo a disposición de sus clientes una tradición forjada durante siglos como base de las nuevas creaciones, incluida la meticulosa toma de medidas, que exige a muchos de sus clientes viajar hasta Viena.

Las botas son la especialidad de la casa. Actualmente, también se manufacturan zapatos y botas para mujer. El pasado año, iniciaron una nueva linea de bolsos y complementos femeninos con los atributos de todos los productos de la casa: belleza intemporal, perfección técnica y funcionalidad.

Este negocio ha sobrevivido a duros períodos de guerras y grandes manteniendo su empeño en perfeccionar el saber hacer zapatero. Es el motivo por el que es la zapatería a medida más antigua del mundo que continúa en manos de la familia fundadora.

Más información en scheer.at